Ciutadella es la antigua capital de la isla de Menorca y se encuentra situada en el extremo más occidental de la isla. Esta bellísima ciudad construida alrededor de un pequeño pero acogedor puerto está catalogada como conjunto histórico-artístico por la importancia y número de sus monumentos. La catedral-basílica, Ses Voltes, el Bastió de Sa Font (hoy en día convertido en museo), la Plaza del Mercado y el casco antiguo son algunos de sus atractivos, pero no los únicos ni mucho menos. Hoy queremos contaros nuestra opinión de lo que para nosotros son las visitas imprescindibles que hay que ver en Ciutadella y alrededores en un día. Nosotros estuvimos 15 días en la isla y quedamos gratamente sorprendidos. No nos extraña que cada año aumente la demanda de alquiler de villas en Menorca porque no tiene desperdicio.
Dentro de la arquitectura civil de Ciurtadella cabe destacar los numerosos palacios que jalonan el casco antiguo, como los de las familias Saura, Olivar, Squella y otros, algunos de ellos visitables, y que nos hablan de la importancia que la nobleza terrateniente ha tenido en la ciudad. Hoy en día la mayor parte de sus 20.000 habitantes obtienen ingresos directa o indirectamente del turismo, aunque también se mantienen las industrias tradicionales como el calzado, la bisutería, y la agricultura.
Índice
Casco viejo de Ciutadella

Las dimensiones del pintoresco puerto de Ciutadella fueron la principal causa de la pérdida de la capitalidad de la ciudad, ya que sus reducidos márgenes no permitían el amarre de las flotas que arribaban a la isla. Hoy en día todavía es el destino de pequeños buques de mercancías provenientes de Mallorca, así como de gran cantidad de embarcaciones de recreo que amarran sus yates al lado de las viejas barcas de pescadores.
Sus márgenes, sobre todo el meridional, dan cabida a toda una serie de restaurantes y comercios. En la parte final, Pla de Sant Joan, hallaremos toda una gama de bares y discotecas, siendo éste el punto más caliente del ambiente nocturno de la ciudad.
El puerto de Ciutadella es escenario de un extraño fenómeno, conocido como Rissaga. La coincidencia de una serie de factores atmosféricos, que se suelen dar en los meses estivales, provoca una alteración brusca en el nivel del mar. El agua se retira gradualmente para volver después con gran violencia, inundando los locales, y en ocasiones, como en 1984, arrasando con las embarcaciones amarradas en sus orillas.
Es Pla de Sant Joan está rodeado de huertos que son ejemplos de la arquitectura rural menorquina y que durante las fiestas se convierten en anfiteatros de lujo para la contemplación de los juegos medievales que la tarde del 24 de junio allí se desarrollan.
La plaza de Es Born, jalonada de casas señoriales, nos ofrece vistas al puerto desde su mirador, situado sobre la antigua muralla que rodeaba la ciudad. El obelisco central se erigió en memoria de los valientes que resistieron el asalto turco de 1558.
El Ayuntamiento ocupa el lugar del antiguo palacio del almojarife musulmán. La fachada, de estilo bizantino, fue realizada en el siglo XIX por el arquitecto catalán Josep Maria Sagnier. Especialmente interesante es el salón gótico y su artesonado de madera. Antiguamente también albergaba un museo en la planta baja, hoy trasladado al Bastió de sa Font.
La Catedral de Ciutadella
La catedral es la sede del obispado de Menorca. Las obras para su construcción, que acabaron en el 1362, fueron realizadas utilizando el solar de la mezquita mayor de Medina-Minurka. El edificio es un claro exponente del gótico catalán, con una nave única muy espaciosa, seis capillas por banda y ábside pentagonal. Es una de las mayores catedrales del mundo de una sola nave. Aunque a lo largo de su historia ha sido víctima de innumerables ataques (el último durante la guerra civil), su estado de conservación es óptimo.
Indispensable su visita, ya que las ramificaciones de esta pintoresca calle nos conducirán por el casco antiguo de Ciutadella. Bajo sus antiguos arcos hallaremos todo tipo de comercios. Especialmente recomendables son sus pastelerías, donde podremos degustar de la famosa repostería menorquina. Siguiendo calle arriba atravesaremos la concurrida Plaça Nova, que nos llevará hasta el viejo molino (Es Moli), situado en la antigua entrada de la ciudad.
Entrada puerto de Ciutadella
La bocana del coqueto puerto de Ciutadella es un lugar inmejorable para relajarse y observar la perezosa caída del sol en el Mediterráneo. En los días claros se puede divisar las montañas de la vecina Mallorca.
Castillo de Sant Nicolau

El Castillo de Sant Nicolau, cuyo nombre le viene dado de una pequeña ermita que se encontraba en sus alrededores, antiguamente guardaba la entrada del puerto de Ciutadella. El castillo, así como la plaza en la que se encuentra han sido recientemente restaurados. El interior del castillo es visitable durante unas horas al día.
Sa Sectaria
La extracción durante años de piedras en la zona de Sa Sectària, ha moldeado este paisaje costero, que puede ser observado desde el nuevo paseo marítimo que une el club náutico y Sa Platja Gran. Su cercanía a la costa facilitó el cargamento del marés, que era exportado a Argelia para su uso por la colonia menorquina que en siglos pasados emigró a este país, y residió en Fort de l’Eau.
Qué ver al norte de Ciutadella en un día
La zona norte es la más abrupta y pedregosa de la isla y nos ofrece paisajes tan bellos como desolados. Las barracas fueron construidas para guarecer al ganado de las inclemencias del tiempo, en un territorio en el cual la Tramuntana se ceba con especial violencia. Las playas vírgenes y los grandes acantilados predominan en la zona.
Punta Nati
A consecuencia de los numerosos naufragios acaecidos en esta zona, fue construido el faro de Punta Nati. Situado en el extremo más septentrional de la costa oeste de Ciutadella, este bello faro puede ser visitado siguiendo una estrecha carretera que nos llevará hasta la base misma del edificio. Los terrenos que le circundan muestran el efecto devastador de la Tramuntana.
Cala Morell
La arquitectura de la urbanización de Cala Morell, compuesta principalmente por chalets, mantiene una línea rústica que se acopla muy bien con el espléndido paisaje que los rodea. El terreno que hallamos alrededor de la playa es de aglomerado de rocas que van cediendo ante el empuje del mar. En el promontorio que cierra la playa también podemos observar una figura de piedra que nos recuerda a un elefante.
La Vall
La Vall, con su gran extensión de pinos y sus centenarias encinas, nos ofrece las dos bellas playas de Algaiarens: Sa platja dels Tancats y Sa platja des Bot ; situadas en una de las zonas de más interés natural y reconocidas como Α.Ν.Ε.Ι..
Cala en Carbó
Solamente accesible por mar o a través del bosque, tras una larga caminata, Cala en Carbó es una de las playas más solitarias de Menorca ; hecho que aprovechan algunas aves como el águila pescadora para formar sus nidos al abrigo de los acantilados de Sa Punta Rotja.
Es Pla de Mar
Es Macar d’Alfurinet, también conocido como Es Pla de Mar, es un rincón realmente espectacular. En él encontramos multitud de grandes pedruscos redondeados por la acción del oleaje marino y que forman una de las pocas calas de Menorca de estas características. El acantilado de la Muntanya Mala cierra la bahía.
El Pilar
Para acceder a esta bella cala se recomienda dejar el vehículo en Els Alocs y seguir a pie por unos caminos fácilmente identificables que nos llevarán a través de la costa disfrutando de bellos paisajes. El Pilar está considerada como una de las playas con más atractivo natural de la costa norte. En el extremo oeste de la playa encontramos un camino que nos llevará hasta Es Macar d’Alfurinet.
Qué ver en la zona oeste de Ciutadella en un día
La zona oeste es la más urbanizada de Ciutadella, aunque a poco que nos adentremos en el interior descubriremos zonas dedicadas a la agricultura que han permanecido impasibles al paso del tiempo y donde podremos encontrarnos bellas imágenes rurales.
Pont d’en Gil
Los elementos de la naturaleza moldean formas caprichosas, como este arco que encontraremos cerca del Hipódromo de Sa Torre del Ram en la urbanización de Cales Piques. En sus inmediaciones se encuentra una cueva submarina de gran belleza, muy visitada por los submarinistas.
Cales Piques
Cales Piques está formada por dos calas alargadas y estrechas. Son playas de poca arena pero de un rico fondo rocoso que da a sus aguas los más variados colores, desde el verde esmeralda al azul turquesa. Alrededor de estas calas se ha desarrollado una importante urbanización.
Cala en Forcat
Al final de un pequeño barranco hallaremos la bonita Cala en Forcat. Debido a las reducidas dimensiones de su arena y a la gran afluencia de visitantes se construyeron plataformas alrededor de ella y una serie de puentes que las comunican, posibilitando un mayor aprovechamiento de la cala por los bañistas.
Cala en Brut
Es una cala de un gran atractivo, rodeada de acantilados. Al contemplar su fondo arenoso desde las plataformas, nos dará la impresión de estar al lado de una gran piscina. En el barranco que desemboca en la pequeña playa encontraremos una representación de la flora autóctona de la isla compuesta por romero, diversos tipos de mata y pequeños árboles como las sabinas.
Cala en Blanes
Cala en Blanes fue una de las primeras calas de Ciutadella que se urbanizaron. Su suelo submarino combina los fondos pedregosos con la arena. Es interesante el merendero que se encuentra en la parte posterior de la playa bajo la sombra de un pequeño bosque de palmeras.
Cala de Sa Farola
Siguiendo la antigua carretera que une Ciutadella y Cala en Blanes bordeando el mar, nos encontramos con la minúscula cala de Sa Farola. Una opción más de darse un rápido chapuzón para aquellos que viven en el núcleo urbano.
Sa Platja Petita
La Platja Petita y su vecina Platja Gran, son las más próximas al casco urbano de Ciutadella, y tienen la ventaja de un acceso fácil. La Platja Gran, también es conocida como Cala de es Degollador a raíz de la invasión turca de Ciutadella. El islote de Sa Galera cierra la bahía.
Santandria y Sa Caleta
Santandria y Sa Caleta son dos pequeñas calas muy del gusto de las gentes del lugar. Siguen manteniendo su encanto a pesar de haber sido rodeadas de urbanizaciones. En el cabo que cierra estas playas encontraremos Es Gastellar, una antigua torre de defensa hoy en día reconstruida.
Cala Blanca
A pesar de ser una de las más antiguas urbanizaciones, ha conseguido mantener una línea, por lo menos en cuanto a vegetación se refiere. Encontramos todo tipo de construcciones, desde nuevos hoteles hasta pioneros complejos de apartamentos, pero todos ellos rodeados de pinar. Tiene la ventaja de ofrecer un gran número de servicios.
Que ver al sur de Ciutadella en un día
Sant Joan de Missa
La ermita de Sant Joan de Missa, es un ejemplo de la arquitectura típica rural menorquina aplicada a edificios religiosos. Fácilmente identificable en el margen de la carretera que nos lleva hasta playas vírgenes del sur, este bello edificio bien merece una visita.
Cala en Bosc • Son Xoriguer
Una de las urbanizaciones mejor planeadas de la isla, con gran cantidad de nuevas infraestructuras y servicios. Estas dos playas ofrecen la posibilidad de practicar deportes acuáticos. Por la noche podremos disfrutar de la gran variedad de restaurantes que pueblan los márgenes de un precioso embarcadero conocido como «el Lago».
Son Saura
Son Saura, compuesta de dos arenales, es el inicio de la serie de playas vírgenes del sur de Ciutadella; para muchos las mejores de la isla. Rodeada de un espeso pinar, ofrece una arena blanquísima y unas aguas transparentes.
Es Talaier
Desde Son Saura, y caminando unos pocos minutos, llegaremos a la preciosa cala de Es Talaier, de más reducidas dimensiones, aunque idéntica en belleza a sus vecinas.
Cala en Turqueta
Siguiendo nuestro recorrido por las playas vírgenes de oeste a este llegaremos a Cala en Turqueta. El problema de llegar a estas playas reside en su difícil acceso, pues las carreteras que nos llevan a ellas suelen estar en muy malas condiciones, aunque el esfuerzo se verá recompensado con creces al llegar a estos paraísos que han escapado de la fiebre turística. Son lugares ideales para relajarse bajo la generosa sombra de sus pinos o bañarse en sus nítidas aguas.
Macarella • Macarelleta
Macarella y Macarelleta, rodeadas de altos acantilados, son las últimas playas de esta zona. En Macarella tendremos la posibilidad de comer o tomar un refresco en el único «chiringuito» de la zona , mientras Macarelleta es conocida por ser la pionera del nudismo en Menorca.
Canteras de Líthica
La extracción del marés (piedra caliza utilizada en construcción), ha provocado la aparición de estas impresionantes canteras, moldeadas durante generaciones por la sierra de los obreros. Estas canteras, situadas a 1 kilómetro de Ciutadella, han sido recuperadas por la asociación Líthica y son escenario de conciertos y otros eventos sociales, aunque también son visitables en las horas diurnas.
Zonas arqueológicas que ver en los alrededores de Citadella
Naveta d’Es Tudons

La Naveta de Es Tudons, situada a 3 km. de Ciutadella y accesible desde la carretera general, es la más famosa de las naves de enterramiento de la isla. Las navetas son enterramientos colectivos de la edad de bronce (1400 a.C.), como ha sido demostrado por los restos hallados en ellas.
Taula
Las Taules, son otro de los restos arqueológicos más frecuentes de la isla. Su origen y funcionalidad son causa de controversia entre los expertos. Para unos se trataba de una simple columna, mientras que para otros tendría una finalidad funeraria o de sacrificios. De las cerca de 30 taules de la isla, sólo algunas se conservan con su característica forma de «T».
Muralla de Torre Llafuda
Esta muralla megalítica servía como defensa del poblado de Torre Llafuda, uno de los núcleos de población más importantes de la antigüedad. En los antiguos poblados se levantaban grandes murallas defensivas, en ocasiones complementadas con galerías subterráneas que daban paso a los defensores.
Muralla de Son Catlar
En los antiguos poblados se levantaban grandes murallas defensivas.
Cuevas de Cala Morell
Las cuevas de Cala Morell se cree que fue uno de los primeros asentamientos humanos. Sus cuevas naturales fueron agrandadas por el hombre para satisfacer las necesidades de una creciente población. Son fácilmente visitables desde un parking habilitado a tal fin. Siguiendo en el conjunto de cuevas de Cala Morell, hallaremos en el interior de una de ellas esta taula que actúa como columna, lo que daría la razón a los partidarios de esta hipótesis.
Fiestas de Sant Joan en Ciutadella
Las fiestas populares menorquinas son otro de los alicientes turísticos que ofrece la isla. Aunque se celebran en todos los municipios y todos tengan al negro caballo menorquín como componente central, son las de Sant Joan de Ciutadella las que gozan de una mayor y merecida fama.
Las fiestas de Sant Joan empiezan el domingo anterior al 23 de Junio, el Diumenge de es be, y siguen durante los días 23 y 24, los días de la festa mayor. Durante estos días las calles se cubren de arena y se engalanan de luces, como si quisieran hacer durar todavía más el solsticio de verano. Las fiestas se ajustan a unos estrictos protocolos cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos y que son conocidos y respetados por los nativos, que esperan estas fechas con inusual impaciencia.
Los protagonistas de la fiesta son principalmente los caixers que forman la Junta de la cofradía de Sant Joan y que velan por el perfecto desarrollo de las fiestas. Entre ellos reconoceremos al Gaixer Fadrí (soltero) que porta la bandera de la cruz de Malta, el Menestral (artesano), el Gaixer Casat (casado), dos Gaixers payesos (campesinos) y por encima de todos el Caixer Senyor, elegido bienalmente entre los miembros de la antigua nobleza y máximo responsable de la junta de caixers.
Otros protagonistas son Sa Capellana, jinete perteneciente al clero y que cierra el grupo y Sa Somareta, burro sobre el que va montado Es Fabioler, que tocando su fabiol (especie de caramillo) va marcando el ritmo de los festejos. El resto de la cabalgata que desfila en los caragols está formada por cavallers o jinetes.
Especialmente vistosos son los juegos ecuestres que tienen lugar en Es Pla de Sant Joan, al final del puerto, el día 24 por la tarde. Entre ellos destacan el juego de S’Ensortilla, el juego de Ses Garotes y el juego de Gorrer Abraqats.
El Gin de Menorca mezclado con limonada es la bebida típica de las fiestas y es consumida en grandes cantidades. Otro de los elementos imprescindibles son las avellanas. Toneladas de ellas cubrirán el suelo una vez lanzadas al aire como símbolo de alegría. Los fuegos artificiales, en las primeras horas del día 25, pondrán fin a unas fiestas que los que nunca antes las hayan visto no olvidarán.