Como ya habréis notado en algunos de nuestros últimos artículos, como en el de La Coruña, el Perigord (Francia) o la fortaleza de Sales en Perpiñán, ahora tenemos un nuevo compañero de viaje: nuestro hijo. Hoy queremos hablaros de los mejores hoteles para niños en Cataluña para viajar en familia. Todos ellos tienen la ventaja de que puedes equilibrar la necesidad de descanso de los adultos y las inquietudes de un niño, que tiene horarios de comida y sueño propios.
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Hotel La Freixera en Solsona

Ubicado en el corazón de la provincia de Lérida, en el bello pueblo medieval de Solsona, el Hotel La Freixera es una joya para quienes buscan una experiencia más íntima y auténtica. A diferencia de los grandes complejos turísticos, este establecimiento apuesta por la comodidad y el trato personalizado, convirtiéndose en uno de los hoteles para niños con más encanto de la zona. El edificio tuvo una reforma reciente donde salieron a relucir muchos restos medievales y el dueño ha querido que en todas las habitaciones queden a la vista los muros de piedra originales, con detalles góticos. La cocina conserva en un pequeño museo restos de platos y vasos medievales que se encontraron allí mismo en el subsuelo en el momento de hacer la reforma.
Ofrece habitaciones familiares diseñadas para que nadie se sienta apretado. Cuentan con aire acondicionado, baños privados bien equipados y conexión WiFi gratuita. Cada habitación está pensada al detalle, incluyendo un escritorio, minibar y elegantes suelos de parquet que aportan calidez al ambiente. Nosotros estuvimos en una habitación que tenía una terraza medieval maravillosamente decorada.

Como curiosidad os diremos que el edificio colindante, que también está construido sobre la muralla medieval, pertenece a unos familiares nuestros.
En el Hotel La Freixera tiene un salón común, ascensor para facilitar el acceso con cochecitos de bebé, servicio de conserjería y un mostrador de información turística donde podrán orientarte sobre las mejores rutas familiares. Nosotros aprovechamos la visita para ir a visitar el Zoo del Pirineo, algo altamente recomendable, sobre todo por los miradores cercanos. La única pega que le vimos al Hotel La Freixera es que había bastantes libros para leer pero ninguno en español. A nosotros nos da igual porque hablamos catalán, pero llama la atención.
Pensando en la alimentación, el hotel dispone de un buffet apto para niños, lo que garantiza que incluso los más selectivos encuentren algo de su agrado. Si para ir a este hotel tenéis que partir desde Barcelona os recomendamos el Parque Cultural de la Montaña de Sal de Cardona, situado a solo 21 km, una experiencia subterránea que suele fascinar a los más pequeños. Para las familias amantes del deporte, el Campo de Golf Ribera Salada está a un corto paseo, y la Estación de Esquí Port del Comte se encuentra a 36 km, ideal para una escapada de invierno.
Desayuno delicioso y nutritivo
El día comienza con energía gracias a su variada oferta de desayuno. Los huéspedes pueden elegir entre opciones continentales, buffet, vegetarianas y sin gluten. Cada mañana se sirven especialidades locales, platos calientes, pasteles frescos y frutas de temporada, asegurando que todos los miembros de la familia salgan bien alimentados para explorar Solsona y sus alrededores.
Hotel Spa Mediterraneo Park en Roses

Si lo que buscas es el sol de la Costa Brava y una infraestructura diseñada específicamente para el ocio y de calidad, el Hotel Spa Mediterraneo Park es una de las mejores opciones de hoteles para niños. Situado a tan solo 200 metros de la playa de Santa Margarida, en Roses, este complejo es un paraíso de 10.000 metros cuadrados de jardines. Para nosotros es uno de los mejores hoteles para niños en Cataluña, si no el mejor.
Un entorno pensado para el juego con toboganes

Lo que realmente diferencia a este hotel es su inmenso espacio exterior. Con tres piscinas exteriores rodeadas de vegetación, el aburrimiento no es una opción. Además, para las familias que buscan un poco de competición amistosa, el recinto cuenta con mesas de ping-pong y un campo de minigolf, actividades clásicas que nunca fallan en los hoteles para niños. Los toboganes y las jarras de agua tematizadas son perfectas para bebés menores de dos años. Nosotros fuimos cuando nuestro bebé tenía unos pocos meses y se lo pasó bomba.
Como curiosidad os diremos que el ajedrez gigante que hay en el jardín es muy parecido al que encontramos meses después en un altillo del Castillo de Biron (Château de Biron) en Francia. Podéis comprar las fotos de ambos en los dos artículos y decidnos en comentarios si os parecen el mismo.
Relax para los padres y diversión para los hijos
Mientras los niños juegan bajo la supervisión de los animadores o disfrutan de los jardines, los adultos pueden aprovechar el spa del hotel. Este espacio cuenta con un circuito de aguas, bañera de hidromasaje, sauna y una piscina cubierta. También hay un gimnasio disponible para quienes no quieren perder su rutina de entrenamiento durante las vacaciones.
Las habitaciones están equipadas con aire acondicionado, televisión de pantalla plana con canales vía satélite y balcón privado. Un punto muy importante para las familias con bebés es que disponen de cunas infantiles bajo petición, facilitando mucho la logística del equipaje.
Gastronomía y ubicación estratégica
El restaurante del Mediterraneo Park ofrece un servicio de buffet con cocina a la vista (show cooking), donde se preparan platos calientes y fríos al momento. El desayuno buffet incluye opciones inglesas y continentales, cubriendo todos los gustos internacionales. Desde luego es el mejor desayuno que hemos probado en mucho tiempo, con una oferta realmente enorme de comida de todo tipo tanto en el desayuno, como la comida como la cena.
Su ubicación es inmejorable: a solo un kilómetro de la localidad de Roses y a 20 minutos en coche de lugares pintorescos como Cadaqués o Empuriabrava. Además, el Parque Natural del Cap de Creus está a solo 4 km, ofreciendo rutas de senderismo sencillas que se pueden realizar con niños pequeños mientras se disfruta de las vistas al Mediterráneo.
Hotel Can Miquel en Montgó

Situado en la preciosa Cala Montgó, en L’Escala, el Hotel Can Miquel es una elección brillante para las familias que desean un acceso directo a una de las playas más bonitas y tranquilas de la Costa Brava. Este es uno de esos hoteles para niños que se siente como un refugio frente al mar, donde el sonido de las olas marca el ritmo del día.
El hotel Can Miquel en Montgó cuenta con una ubicación privilegiada que permite pasar de la piscina a la arena en apenas unos pasos. Sus instalaciones incluyen una piscina de tamaño considerable y una zona ajardinada donde los niños pueden jugar con total seguridad. Las habitaciones son confortables y muchas están adaptadas para acoger a familias, ofreciendo la tranquilidad necesaria tras un día de sol y playa. El restaurante del hotel es conocido por su cocina mediterránea de calidad, permitiendo que los niños descubran los sabores del pescado fresco y el arroz mientras disfrutan de las vistas a la bahía de Montgó. Es el punto de partida perfecto para explorar las ruinas de Empúries o pasear por el camino de ronda que bordea la costa.
La recepcionista nos contó que el hotel empezó siendo un humilde puesto en la playa de comidas y poco a poco una misma familia lo ha ido ampliando y mejorando durante décadas. Se nota que está cuidado al detalle y en verdad os decimos que en nuestra opinión es una de las mayores sorpresas que nos llevamos. Puedes subir a una torre cercana y tienes una oferta muy amplia de restaurantes justo al lado del hotel. Todo en un entorno sumamente verde que recuerda a Mallorca.
Atzavara Hotel & Spa en Santa Susanna

El Atzavara Hotel & Spa, situado en Santa Susanna, representa el nuevo concepto de lujo familiar. Este hotel es mucho más que un lugar donde dormir; es un destino en sí mismo. Con una arquitectura moderna y espacios abiertos, se posiciona como un referente dentro de los hoteles para niños de cinco estrellas en la costa de Barcelona.
Este establecimiento destaca por su impresionante oferta de piscinas y su club infantil, donde se realizan actividades pedagógicas y lúdicas que mantienen a los niños entretenidos durante horas. La oferta gastronómica es variada, con varios restaurantes temáticos que permiten viajar a través del paladar sin salir del recinto. Sus habitaciones son amplias, luminosas y muchas de ellas ofrecen vistas espectaculares al mar, proporcionando ese ambiente de relax que toda familia necesita tras un día de actividades.
Mas del Sord 1335 en el Alt Camp
Para las familias que prefieren alejarse de la costa y sumergirse en la historia y la tranquilidad del campo, Mas del Sord 1335 es una opción inigualable. Esta masía del siglo XIV, cuidadosamente restaurada, combina el peso de la historia con las comodidades modernas. Se encuentra en una zona privilegiada entre viñedos y olivares, ofreciendo un entorno seguro y natural donde los niños pueden correr y explorar con total libertad.
Este tipo de hoteles para niños fomenta un contacto más directo con la naturaleza. La piscina de Mas del Sord es un remanso de paz, y el trato cercano de sus propietarios hace que te sientas en una casa de campo privada más que en un hotel convencional. Es el punto de partida ideal para visitar la Ruta del Cister o hacer una excursión rápida a las playas de Tarragona, que se encuentran a poca distancia en coche.
Hotel Les Planes del Grau en Sant Joan de les Abadesses
Finalmente, en la comarca del Ripollès, encontramos el Hotel Les Planes del Grau. Se trata de una antigua masía ganadera rehabilitada que ha sabido mantener su esencia rústica integrando un diseño contemporáneo y sostenible. Es uno de los hoteles para niños ideales para las familias que buscan el silencio de la montaña y el contacto con la fauna local.
El hotel dispone de amplias zonas verdes y una piscina salina, además de estar ubicado en una zona perfecta para realizar rutas en bicicleta por la famosa Vía Verde del Hierro y del Carbón. Las habitaciones son espaciosas y confortables, diseñadas para el descanso total después de una jornada de exploración por el Pirineo catalán. El restaurante del hotel apuesta por el producto de proximidad, ofreciendo cenas que son un auténtico homenaje a la gastronomía de la zona.