El Panteón de Agripa en Roma, que no «Pantenon» (y tampoco confundir con el Partenón), es uno de los edificios más fascinantes del mundo y uno de los más influyentes en la historia de la arquitectura. Nosotros lo hemos visitado en muchas ocasiones antes y después de estar viviendo en la ciudad eterna, y sin duda ninguna es una de las cosas que tienes que visitar en Roma. En este artículo te contaremos qué era, para qué se construyó, quién lo construyó y los usos que se le han ido dando a lo largo de sus 2000 años de historia.
El Panteón de Roma (puedes reservar una audioguía aquí) es junto a los Museos Vaticanos y Capilla Sixtina, y el Coliseo, Foro y Palatino el monumento más visitado de Roma. Si quieres que un guía de muestre de forma gratuita la ciudad te recomendamos encarecidamente un free tour por Roma.
Índice
¿Quién construyó el Panteón de Agripa en Roma?
El Pantenón de Agripa lo construyó, como habrás adivinado, Agripa. Pero ¿quién era Marco Agripa? No era un emperador sino un militar y político de la antigua Roma. Era amigo personal de Octavio Augusto, el primer emperador romano.

La historia de Agripa es casi tan interesante como la del propio edificio: participó en la mítica batalla de Accio en Grecia contra los ejércitos de Marco Antonio y Cleopatra. Y fue por culpa de esta victoria que la legendaria Cleopatra (Cleopatra VII en realidad) acabó suicidándose en Egipto.
Agripa se dedicó con entusiasmo a construir o restaurar edificios públicos en la capital del imperio, como la cloaca Máxima, el acueducto de Aqua Marcia o las termas de Agripa. La tradición dice que antes de su llegada Roma era una ciudad de ladrillo y a su muerte era una ciudad de mármol. ¿Y sabéis una curiosidad? en la guerra civil en la que salieron victoriosos Octavio y Agripa también luchó el hermano de este último, pero en el bando contrario. Solo se le perdonó la vida porque Agripa sirvió fielmente a Octavio y construyó magníficos monumentos como el Panteón.
¿Para qué se construyó el Panteón de Agripa?

Agripa construyó el Panteón para conmemorar la batalla de Accio, en la que como hemos dicho él participó. El uso que se le iba a dar a Panteón de Roma era rendir culto a los dioses Marte, Venus y a Julio César divinizado.
Julio César fue yerno y padre adoptivo de Octavio, y su asesinato en el senado fue el motivo de la guerra civil que le terminó llevando al poder.
El Panteón de Agripa, aparte de monumento conmemorativo y templo para rezar a los dioses, algunos autores dicen que se utilizó como observatorio astronómico. Hablaremos de ello más adelante.
¿Cuándo se construyó el Parteón de Agripa?
El Pantenón se construyó hace exactamente 2000 años, concretamente en el año 27 a. C., aunque el edificio que vemos actualmente es fruto de varias reconstrucciones y restauraciones. Si te animas a visitarlo aquí tienes más información.
Marco Agripa murió 12 años antes de que naciera Jesucristo, así que nunca pudo sospechar que su templo acabaría siendo una iglesia. Gracias a eso ha llegado hasta nosotros. De no ser así habría desaparecido de la historia, como tantos monumentos antiguos de los que no ha quedado ni rastro.
En la antigua Roma vivían aproximadamente un millón de personas y el único modo de iluminarse, cocinar y calentarse era por medio de fuego. Por eso no es raro que en el año 80 de nuestra era el Pantenón ardiera por completo. Tuvo que ser reconstruido desde los cimientos por el emperador Domiciano, aunque fue destruido y reconstruido de nuevo en tiempos del emperador Trajano (nacido en Itálica, actualmente España).
¿De cuándo data el edificio actual del Panteón de Agripa?
Durante siglos se pensó que el Panteón de Roma que vemos hoy es el mismo que mandó construir Agripa porque la inscripción que se conserva es la que había en el primer templo, pero sabemos con seguridad que no es así. El emperador Adriano, sucesor de Trajano y también natural de Itálica fue el autor del edificio del Panteón que vemos actualmente. Lo reconstruyó por última vez entre los años 118 y 125 d.C., y lo sabemos con certeza porque era tradición en la antigua Roma grabar en los ladrillos el año de fabricación. El Panteón se inauguró casi con toda seguridad durante una estancia de Adriano en la ciudad, entre los años 125 y 128 d.C.
Adriano era un emperador modesto, no quería que su nombre apareciera en sus monumentos, por eso se conservó la inscripción del primitivo templo del Panteón. Podemos encontrar infinidad de arcos del triunfo, acueductos, templos, palacios y puentes por todo el imperio romano mandados construir por Adriano. Desde Inglaterra, hasta Egipto, y desde España hasta Turquía. Nosotros hemos visitado personalmente muchos de estos monumentos, como el Ara Pacis y la maravillosa Villa Adriana (ambos en Roma y altamente recomendables), el teatro romano de Mérida (también mandado construir por Marco Agripa), el teatro romano de Cartagena o la Maison Carrée en Francia, que Thomas Jefferson, arquitecto y presidente de Estados Unidos, utilizó como modelo para varios de sus edificios.
¿Quien fue el arquitecto del Panteón de Roma?
El arquitecto del Panteón de Roma fue Apolodoro de Damasco por encargo del emperador Adriano, en el mismo lugar donde se erigió el primer templo de Agripa, en tiempos del emperador Octavio Augusto.
Apolodoro de Damasco cambió la orientación del templo anterior, situándola esta vez en el lado opuesto, mirando al norte. Delante del templo estaba una plaza porticada y la basílica de Neptuno, hoy desaparecida. El Panteón se construyó al mismo tiempo que las vecinas termas de Stagnum y Euripus, hoy también desaparecidas. Componían el notable grupo de edificios que Agripa erigió en el campus Martius.
¿Qué es el campo de Marte?
El campus Martius o «campo de Marte» (el dios de la guerra) es el espacio que hoy ocupa una parte importante del casco antiguo de Roma. Es el que rodea el Panteón y a la Piazza Navona (donde nos conocimos los autores de este blog de viajes). En ese espacio es donde hacía ejercicios militares el ejército romano, antes incluso de que Roma se convirtiera en el imperio mediterráneo que terminó siendo.
¿Qué había en la antigüedad dentro del Panteón?
Según el escritor latino Cassius Dio, dentro del Panteón de Agripa estaban las estatuas de Ares y Afrodita. Además, también había las estatuas de Marte y Venus, los dioses predilectos de la familia de Julio César (que era originalmente de la baja nobleza romana). De las orejas de la estatua de Venus colgaban pendientes de aro hechos con piezas de perlas de Cleopatra. Si esto es o no una exageración nunca lo sabremos, pero bien podría ser cierto. En las pronaos del edificio de Marco Agripa había estatuas de él mismo y de Augusto. En total 7 estatuas para 7 nichos.
Aprovechamos para aclarar que cuando decimos «autor latino», refiriéndonos a Cassius Dio, nos referimos a natural de la región del Lacio, Latiumen en latín. A los hispanoamericanos se les llama latinos porque así se llamaba a los miembros de la tribu que fundó Roma, y por extensión a todos los hispanos, antepasados de los españoles.
¿Por qué es importante el Panteón de Agripa en Roma?
Una de las cosas que tienes que ver en el Panteón de Agripa en Roma son sus proporciones. Se considera la quintaesencia de la arquitectura clásica romana. Su diámetro y altura son exactamente los mismos, 43,44 m, de forma que si la cúpula fuera una esfera cabría entera. Todas sus formas son armónicas: el edificio es perfectamente circular visto desde arriba, el pórtico delantero es rectangular, y el frontón es un triángulo.
La cúpula del Panteón de Agripa
La imponente cúpula del Panteón de Agripa representa una hazaña arquitectónica y de ingeniería tan importante que se ha convertido en un modelo en edificios de todo el mundo, podemos ver ejemplos desde Rusia hasta Argentina y desde Estados Unidos a Australia.
La cúpula del Parteón de Roma, que se fijó con hormigón romano (el antepasado del cemento moderno) sobre un marco provisional de madera, es más ancha que la de San Pedro del Vaticano. Su base mide casi 6 m, pero su grosor disminuye con la altura, al igual que la anchura de las cinco filas de artesones que la forman.
Los artesones son unos huecos rectangulares que servían para reducir el peso de la bóveda, además crean una efecto óptico que nos invita a que miremos el agujero que se forma en el centro. Es hipnótico. La abertura circular del techo tiene 9 m de diámetro.
Al agujero del techo del Panteón de Roma se le denomina oculus (ojo), como alusión a un ojo que mira hacia el cosmos. Es la única fuente de luz y de aire del edificio, ya que las paredes son demasiado gruesas (unos 6 m) para poder abrir ventanas.
El paso del Panteón de Agripa en Roma del paganismo al cristianismo
El Panteón de Agripa fue el primer templo de Roma que se convirtió en una iglesia, un paso considerado significativo. Es cierto que ya en el siglo VI otras construcciones paganas se habían transformado en lugares de culto cristiano (por ejemplo Santi Cosma e Damiano, en el Foro Romano, y Santa Maria in Cosmedin, cerca del Foro Boarium), pero estos edificios se habían construido originalmente para usos seculares, no religiosos.
Muchas de las iglesias cristianas de los primeros tiempos, como San Giovanni in Laterano, Santa Croce y también San Pedro, se construyeron en las afueras de la ciudad, en parte para facilitar el acceso a los peregrinos y para no ofender o provocar la ira de las clases paganas romanas. Recomendamos encarecidamente la visita en de una de estas iglesias, la Basílica de San Pablo Extramuros. Estaba a pocos metros de la residencia donde los autores de este blog estuvimos viviendo casi un año.
El cristianismo en Roma no se extendió rápidamente entre la población y lo hizo de forma bastante conflictiva. De ahí que la reconversión del que había sido un importante templo pagano como el Panteón en el centro de la ciudad, marcara un antes y un después en la historia del imperio, y en consecuencia, de la historia de la humanidad.
¿El Panteón de Roma fue un observatorio astrológico?
En la Antigüedad se daba gran importancia a los dos equinoccios (el 21 de marzo y el 22 de septiembre), cuando la noche y el día tienen la misma duración, y a los dos solsticios, el de verano y el de invierno (21 de junio y 21 o 22 de diciembre). Estas fechas tenían gran importancia para la agricultura y para comprobar la exactitud del calendario. Nosotros hemos visitado monumentos como Stonehenge en Inglaterra (3100 a. C.), Abu Simbel en la frontera entre Egipto y Sudán (1264 a. C.) o la pirámide maya de Chichén Itzá en México (1200 d. C.) y en todos ellos los equinoccios eran fundamentales.
El Panteón de Agripa permitía conocer el momento exacto de los equinoccios, y también ofrecía la posibilidad de celebrar ceremonias. Cuando cada 21 de junio, al mediodía, el rayo de luz que se filtraba por el oculus llegaba ante la puerta principal, era un buen momento para que el emperador apareciera con todo su esplendor en la soleada entrada.
La fachada y la inscripción del Panteón de Agripa en Roma

El pórtico exterior, antaño precedido por una pequeña escalera, está formado por 16 columnas de granito rojo o gris, de 12 m de altura y 4 m de diámetro. Sólo tres de ellas son copias. La inscripción que se lee bajo el frontón, M. Agripa E L. Cos. Tertium Fecit («Marcus Agripa, hijo de Lucio, en su tercer consulado, lo construyó») se refiere, como ya hemos comentado, a una estructura más antigua erigida en el año 27 a.C por Agripa, en honor a su amigo y suegro, el emperador Augusto.
Curiosidad: Las letras de bronce son «nuevas», se hicieron en el siglo XIX usando los moldes que se habían conservado para las letras originales. Algo verdaderamente asombroso teniendo en cuenta que habían pasado 1800 años.
El monumento en la Edad Media
Durante su visita a Roma en el año 663, el emperador bizantino Constantino II retiró la capa de bronce que cubría originariamente la cúpula. Se sustituyó por plomo en el siglo VIII (para saber más de Constantino II os recomendamos leer «Constantinopla» de Isaac Asimov).
En la Edad Media, se añadió al Panteón un campanario central, que se sustituyó en el siglo XVII por las dos torres gemelas diseñadas por Bernini, el famoso escultor de la Fontana de Trevi de Roma. Gustaron tan poco que se las llamaba «las orejas de burro», hasta que las retiraron en 1883.
Las puertas
Las enormes puertas de bronce del Panteón de Agripa en Roma son antiguas, y quizás se sacaron de otra construcción y se colocaron aquí. A mediados de la década de 1600, el bronce que cubría los travesaños del pórtico se sacaron para construir el cañón de Castel Sant’Angelo. Este, era originalmente era la tumba del emperador Adriano). Seguro que si Adriano hubiera estado vivo se hubiera enfadado. No solo era pagano y el papa estaba ocupando su tumba a modo de residencia, sino que el pontífice estaba desmantelando sin miramientos los monumentos que él levantó.
Las preciosas columnas salomónicas del baldaquino de Bernini en el altar principal de San Pedro también se fundieron con bronce del Panteón de Roma. El papa Urbano VIII, miembro de los Barberini, lo ordenó y este acto sacrílego llevó a los romanos a crear el famoso lema latino «quod non fecerunt barberi, fecunt Barberini» (lo que no hicieron los bárbaros lo han hecho los Barberini).
Un emperador bizantino (Focas) que durante algún tiempo fue soberano de la ciudad de Roma, cedió el Panteón al papa Bonifacio IV (608 o 609).
El interior
El interior del Panteón de Agripa en Roma era y es impresionante. El cuerpo central o cella, al contrario que en otros templos paganos, los creyentes podían acceder. No estaba reservada como solía ser habitual a los sacerdotes o a los nobles. Se dividía en tres segmentos distintos: La parte inferior contaba con seis nichos (sin incluir el ábside) donde originalmente había estatuas de los principales dioses. En medio, había ocho aediculae (altares) flanqueados por columnas de mármol.
El suelo, restaurado en 1872, repite antiguos diseños geométricos de colores. Exceptuando una pequeña área, la decoración en mármol del ático, el segmento que recorre la base de la cúpula, no es la original. En el suelo hay también una pequeña abertura para evacuar el agua que se filtra con la lluvia por el oculus.
La decoración
En el frontón se sabe que hubo decoraciones muy elaboradas que fueron realizadas por Diógenes de Atenas. Plinio también dejó escrito que en las columnas había Cariátides (columnas con forma de mujer) como las que encontramos en la Acrópolis de Atenas.
La decoración que podemos disfrutar actualmente data de entre los siglos XVI y XIX. Contiene pocas obras importantes, con la excepción de la Madonna del Sasso (Virgen de la piedra) de Lorenzetto, en el altar de la tercera aedicula a la izquierda.
El Panteón se ha asociado históricamente con el arte. Uno de los grupos artísticos más famosos de Roma, la Accademia dei Virtuosi, tuvo su sede aquí.
La fuente exterior, construida en 1578, fue diseñada por el famosísimo Giacomo della Porta. Tiene un obelisco egipcio traído por el papa Clemente XI en 1711. Y no es el único, Roma está plagada de obeliscos traídos de Egipto ya desde la antigüedad.
¿Quién está enterrado en el Panteón de Agripa?
Está sobre la tumba del pintor Rafael, fallecido en el año 1520. También hay enterrados dos reyes (Amadeo I y Victor Manuel II) y una reina (Margarita de Saboya), y algunos pintores.
¿Cuánto cuesta la entrada al Panteón?
La entrada es gratuita, pero hay que reservar antes. La audioguía tiene un coste de 8,50 euros y el boleto de la visita guiada en italiano o inglés tiene un coste de 20 euros. También se hacen visitas guiadas en horarios especiales, en cuyo caso la entrada al Partenón de Agripa tiene un coste de 25 euros.
¿Qué horario tiene el Partenón de Agripa?
La basílica está abierta todos los días de 9:00 h a 19:00 h (última entrada a las 18:45). Es imprescindible comprar la entrada antes, es muy normal que si esperáis a comprar la entrada allí os quedéis sin ella. Los horarios pueden variar de acuerdo con celebraciones religiosas especiales.
Cerrado: 1 de enero, 15 de agosto y 25 de diciembre. La última entrada es 30 minutos antes de la hora de cierre del Panteón, tiempo más que suficiente para admirarlo por dentro. Se pueden hacer free tour y alquilar audioguías.
¿Dónde está el Panteón?
El Panteón está en Piazza della Rotonda, en Roma, muy cerca de la Fontana de Trevi. No tiene pérdida.
¿Cómo llegar al Panteón?
La parada de metro más cercana es Barberini (línea A), a unos 700 metros del Panteón.
Los autobuses son el 30, 40, 62, 64, 81, 87 y 492: bajarse en la parada Largo di Torre Argentina (donde mataron a Julio César) que se encuentra a unos 400 metros del Panteón.
